martes, 9 de junio de 2009

Erase una vez..., un fin de semana en 東京

Sabado por la mañana, el despertados suena a las 6 y media, y me levantó de la cama..., miento, doy vueltas hasta el borde de la cama hasta que caigo de ella; no debí de acostarme el día anterior a las dos de la mañana por estas jugando a la consola. Tras encajarme la mandíbula y gatear hasta el baño me ducho, desayuno y demás..., se hacen las ocho de la mañana y me monto en el Shinkansen
(新幹線) camino a Tokyo. Que chulos los trenecitos, si te sientas en la priemra fila, tienes bandeja para poner el portátil y un enchufe, una gozada, fui todo el viaje (una hora y 50 minutos) viendo la peli de Valquiria, es decir, que ni me enteré.

Como todos sabréis, aunque no sé si os lo he contado (en tal caso no lo sabréis claro), el plan era quedar el sábado con gente por Tokyo, en particulas contacté con 3 personas, a saber: un chico español que vive allí, una amiga de mi profesora de japonés y una chavalita de mi lista de contactos (chorbagenda también llamada). Al final nada de nada, y eso que les mandé el mensaje una semana antes de ir..., no hubo respuesta, bueno si, la chavalita de la chorbagenda me mandó este lunes un mensaje preguntándome si llegaba el sabdo o el viernes, pero del finde siguiente..., en fin, que se le va a hacer, estas cosas pasan (lo me que toca las narices que siempre me pasen a mi, y por triplicado).

Teniendo en cuenta que el fiasco inical era algo que ya llevaba asumido, por aquello de evitarse disgustos innecesarios, ya tenía un plan perfectamente programado. Lo priemro fue ir a Shinjuku (新宿), la zona de los rascacielos, donde tenía la reserva del hotel, porque como chulería no me falta, allí me fui a meter a un hotel de 4 estrellas en la zona pija, porque yo lo valgo!!.

Dejando la pena que doy a un lado, os cuento que nada más dejar la mochila tiré para Hamamatsu (浜松), que es la para de la linea de tren que mejor queda para ir a la torre de Tokyo. De camino entré en un parque muy chulo, en el que tuve que cotizar 150 yenes para entrar. El parque bien, la torre de Tokyo, basicamente, es una torre como el nombre indica. Hay tres partes, cuando pagas la entrada, ni más ni menos que 800 yenes, un palo, te permiten subir hasta el observatorio, que está a eso de 120 metros de altura. Hay un segundo observatiorio a 210 metros, pero hay que soltar 600 yenes más así que fue el hijo póstumo de la Santísima Trinidad a verlo. En la base de la torre hay un edificio con museos y rollos varios que no valen un pimiento y que hay que pagar aparte, por lo que puse pies en polvorosa antes de que me dejasen sin calzones.

Al huir de la torre de Tokyo, mi idea ir a Roppongi (六本木), que está más o menos al lado. Es la zona de los extranjeros, donde están las embajadas, y zona de salida nocturna. El sitio es grande y no tenía ni idea a donde ir, por lo que desistí y me piré para Akihabara (秋葉原).

Ya os había contado, de mi última visita, que esa es la zona friki, llena de tiendas de manga y culaquier cosa relacionada, con sus cafetería de doncellas, son chavalitas repartiendo publicidad disfrazadas de doncella, enormes posters de..., doncellas; bueno y otras cosas relacionadas con doncellas. Aproveché apra comprar un blue ray de la peli de Evangelion, juju, y un figurita de las chulas, bonito y barato, que encontré rebuscando en una de las infinitas tiendas. Poco más que decir de Akiha, es un sitio que hay que ver en persona para disfrutarlo y padecerlo en su plenitud.

Eran las siete y ya estaba reventado, por lo que tiré para el hotel. Pillé la cama bastante pronto, muy a pesar mío ya que auqnue tuviese sueño, de haber quedado con alguien de buena gana me hubiese corrido la madre de todas las juergas, pero es lo que hay, y nos nos quejemos no vaya a ser..., que para ir a peor siempre hay margen de maniobra. De hecho sucedió algo curioso, justamente en la habitación de al lado, donde una pareja se estuvo "divirtiendo" hasta altas horas de la noche. Lo curioso es que solo oía los alaridos de él, a ella no la escuché ni una sola vez, lo que me llevó a elaborar tres teoría, en mi afán observador y racionalista:
  1. La tía era muy callada y profesional.
  2. El tío se gustaba mucho y él solo se quería mejor que nadie, y simplemten le estaba dando espectacularidad al evento.
  3. No hay chica y lo que estaba confundiendo eran dos voces masculinas..., esta última me resulta dolorosa por lo que prefiero obviarla.
Mañana os cuento que deparó el domingo
Fotillos:

Parque al lado de Hamamatsu:

 








Jinja o templo sintoista cerca de la torre de Tokyo






Torre de Tokyo




Dicho esto, adios, salud y República

1 comentario:

Noa dijo...

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