domingo, 26 de abril de 2009

Ya casi va un mes y jaleo

Jaleo, con todas las letras, porque por mucho que se diga, el roce no hace el cariño.

Argumentemos: viernes por la noche, llego a casa, cansado despues de mi jordada laboral de 13 horas, y no, no estoy exagerando, me levanto a las 6 y 30 de la mañana y hasta las 7 y 30 de la tarde no vuelvo. Lo dicho, llego a casa y me pongo a ver un rato la tele porque no tengo suficiente hambre. Poco después llega la gente, tanto Yukako como Minami, y yo me pongo a cenar tranquilamente. Al rato ellas se van, porque resulta que se van a cenar a casa de un colega, muy bien pues hasta luego, ya me quedo yo guardando la casa, no hay problema. Uno ya podría sentirse un poco desplazado ante esas circunstancias, pero uno piensa, en un puro esfuerzo froidiano autodefensivo: es normal, al colega no lo conozco y van a su casa, es lógico que, aunque yo sea su compañero de piso, no tenga ninguna razón para ir..., dejando de lado el tema de la cortesía y la educación por su puesto, porque de eso está claro que no estoy hablando, se requiere otro tipo de altura moral para esperar tales cosas de las personas, sobre todo porque Minami lleva en esta casa solo dos semanas más que yo y a ella la conocieron cuando entró también..., pero bueno, recordemos que esto en pleno esfuerzo froidiano, quedémonos con los pros que los contras..., duelen.

La conviviencia es difícil,eso había oido yo, pero no sería un problema porque al fin y al cabo, si uno pone de su parte, no hay problema que no se arregle...; error de un ingenuo, esa es la medicina perfecta para resolver los errores que uno comete, pero..., ¿cómo resolver los problemas que se inventa la gente y que tu de hecho desconoces pero pagas el pato igual...?, eso ya es más complicado. Argumentemos: primer fin de semana del menda en Japón, sábado, hago unas tortillas para que la turba coma, pero sobra porque hice bastante por lo que al día siguiente, a la hora del mediodía Minami se dispone a comer una de las tortillas que quedaba, pero yo le digo que no la coma, que las patatas iban medio crudas porque me había quedado sin aceite, que si le apetecía la invitaba a comer en el italiano que había al lado de caso (creo que a eso se le llama eduación y cortesía, pero a lo mejor estoy equivocado..., pero no adelantemos calificativos). Durante la comida, esforzándome en hablar en japonés porque ella no sabe ni palabra de inglés, resulta que cometí un terrible error; osé decir: ...Minami tienes novio..., no..., pues eres guapa..., si queires uno habla conmigo primero..., jajajaja. ¡Qué terrible error el mío!, ¡cuán imprudente puedo llegar a ser! (es irónico).

Pero a qué narices viene toda es batalla, que por otro lado ya os había contado...; pues porque de eso se deriva un mal rollo que ahora os voy a contar. Rsulta que desde aquellas yo ya notaba a Minami como distante, me evitaba, si yo estaba en casa ellas estaba en su habitación, solo salía cunado había más gente, y cuando estaba no me dirijía la palabra. Este comportamiento ya me había hecho preguntarle a Yukako si la niña era así, o si había en realidad algún problema (que yo por su puesto ignoraba). Ella se encojía de hombros, tambien le parecía raro su comportamiento, pero lo achacaba a que estaba muy ocupada y que por eso no se dejaba ver mucho. Pues vale, a mi esa justificación me vale, dando por sentado de que hacia mí no podía haber ningún problema ya que mi trato hacia ella había sido, como siempre, de una educación y cortesía ejemplares, digo más, de cariño más allá del respeto ofreciéndole unas confianzas (y digo ofreciendo que no tomando) que como desconocido no tendría porqué dar.

El jaleo estaba latente, y yo sin verla venir como siempre. Resulta que Minami le cometó a Daisuke y a Yukako el supuesto problema que ella tenía conmigo (CONMIGO), y era que yo le daba miedo básicamente, que pensaba que yo estaba detrás de ella por lo que le había dicho y que, seindo compañero de piso era algo que le molestaba, hasta el punto de ignorarme sistemáticamente un mes entero (UN MES). Días atrás me había comentado Yukako de ir hoy por la noche a cenar por ahí, supuestamente como despedida porque ella se va a vivir con su novio la semana que viene; pues muy bien, ningún problema, me gusta el plan. Ayer la acompañé a hacer unas compras a Sakae, que es el centro de Nagoya, donde hay varios centro comerciales tipo el Corte Inglés. Allá fue mi sorpresa que, tras comernos una hamburguesa ella me comenta: oye Jacobo, ¿a ti te gusta Minami?, a lo que yo contesté dando un capotazo: ¿me gusta para qué?. Ella no pilló demasiado bien el capotazo por lo que reformulé mi respuesta: ¿me preguntas si me cae bien y me gusta como amiga?, ¿o más bien tu pregunta es la obvia que yo intento ignorar porque me temo lo pero...?; sí esa. Oh dios...

Yukako me contó que Minami habíua estado hablando con ellos del tema, y que en principio, ni Daisuke ni Yukako se podían decantar por una de las parte (¿¡parte...!?, desde cuando hay partes, ¡que es esto Friends!; cuanto daño ha hecho esa serie). De hecho, la supuesta cena era para que Daisuke, Yukako y yo hablásemos para solucionar el "problema", pero que ella prefería hablar conmigo a ver si así ya se podía "encauzar" el asunto. Mi primera reacción fue echarme a reir, era demasiado absurdo para ser cierto, no estoy yo acostumbrado a tamañas mamonadas, pero bueno, tampo quise herir los sentimientos de la chavalilla en cuestión, por lo que accedí a "solucionar el problema" hablado con Minami.

Uno puede ser a veces gañan, pues sí, pero no gañan de los de verdad, de los de cachandeo, la broma, la tontería, para hacer que la gente se sienta más cómoda dándoles confianza, intentando distendir el ambiente, sobre todo cuando conoces a personas nuevas con las que se supone que vas a compartir algo más que un rato de tu vida. Ya sea porque son compañeros de piso, un colega de trabajo que te ofrece cierta confianza y a ti te apetece aceptarla, una nueva amistad que te presenta un amigo de toda la vida..., no sé..., hacer un poco el idiota en definitiva para demostrar a fin y al cabo un poco de afecto. Nuevamente error, y de los gordos, porque cuando es otro el que te juzga, de nada vale lo que uno considere apropiado o no; ya se puede ser la persona más atenta, educada o al contrario, la más molesta e impertinente..., eso da igual, porque serán los otros quienes lo den por bueno o por malo. Y así fue en este casi, se dio por malo, mi actitud aquel día fue "malinterpretada", y aquellas arenas trajeron estos lodos.

Pues llegamos a casa Yukako y yo, y ya nada más llegar nos encontramos con Minami saleindo de su habiatación, por lo que Yukao ya intercedió para "solucionar" el problema. Guardándome parte del orgullo en aras de la "convivivencia", dije: siento mucho haber molestado, no volveré a cometer el error de llamarte guapa, te pido disculpas por ello, no se volverá a repetir (la verdad es que fui lo suficientemente irónico como para que no se notase). Ella respondió algo así como: bueno, lo que pasa es que mientras vivamos juntos, una cosa así no puede suceder... (perdon..., dices que en la pelicula que TU te has montado eso en la cabeza, eso no puede suceder, digo yo).

Ahora es el moento de los calificativos, vayamos por partes:

Primera cuestion; ella no me conoce de nada, y el hecho de que yo sea extranjero eso le añade mayores connotaciones, pero aún así, yo creo que toda la gente que lee este blog me conoce lo suficiente como para saber que soy la última persona del mundo desde pues del Papa (y en una dura pugna por el último puesto), de la que esa chica debería sentirse "asustada" en esos términos..., sería como acusar a Gandi de genocida..., tenía miedo de que entrase en su habitación por la noche arma en ristre..., que le hiciese un marcaje al hombre como ciertos colegas cantabros de los que no revelaré el nombre, o que la ahogase con los densos zumos de la cortesía (perdon por la imagen, no es muy afortuna).

Segunda cuestion; el hecho de que yo no pretendo nada con ella es algo que puedo afirmar, de hecho yo sería el primero en evitar lío en mi propia casa (donde este la olla no metas la...), pero aún así, si fuese lo contrario..., en verdad sería merecedor de semejante desprecio. Desar de hablarme durante un mes por decir que es guapa, y en el caso de que así lo desease, de pedirle y ella quiese, de ir más allá de una simple amistad..., tan terrible es eso, tanto le faltaría al respeto. Desde mi modesta opinión, si se me acercase o supiese que a una chica le parezco atractivo, o incluso que albergase deseos de compartir algo más conmigo, yo me sentiría halagado y en ninguna circunstancia molesto. Si una cosa sé es que cuando alguien siente algo por otra persona, lo último que se debe de hacer es hacer daño a ese sentimiento, porque encontrar a alguien que te quiera es algo demasiado valioso y raro como para rechazarlo..., una puede no compartirlo pero al menos ten la suficiente humanidad para repetarlo. Dicho esto, defenderé como un idiota a la chica, aludiendo a su juventud (24 años), a la tontería (es hija de su tiempo) y prefieron pensar que no le soy una persona tan "impresentable" como para que merezca un trato en tal guisa.

Tercera cuestion; comprendo que la cultura es distinta, que los comportamientos y las maneras son otras pero uno no es tonto, sabe hasta donde puede llegar o no; se pueden cometer errores, sí, pero cuando se va con la prudencia y la educación por delante hay cosas que no debería sudecer, pero que por desgracia suceden. Desde el mismo día que puse un pie en esta casa mi actitud ha sido irreprochable, siempre he tratado de evitar que la gente se sintiese incomoda, ya fue una visita como una compañera de piso (no fue ni una ni dos veces las que, estando sola una visita en el salón, yo fui el que dejé lo que estaba haciendo para ir a hacerle compañía y darle un poco de conversación, cosa que tiene más que ver con la educación que con los valores que se lleven en una u otra zona del globo). Lo que está claro es que las malas costumbres anidan por igual en todas las partes del mundo, y la de creerse garante de la verdad única y verdadera comienza a ser una pandemia en este mundo; que fácil es juzgar a la gente y cuanto más fácil cuando menos la conoces. Antes de que te des cuenta, ya tiene el sanbenito y de ahí ya no te mueve nadie.

Para acabar y dejar ya de escribir, porque me voy envenenado por momentos, pongamos el cierre con un toque poético:
Oscuros son los tiempo en los que, cuanto más temes herir al projimo, tanto menos reconocen tus propios anhelos y sentimientos.

Dicho esto, adios, salud y República.

6 comentarios:

che dijo...

ánimo jaboco!!! yo a mis compañeras tampoco las aguanto!!

un abrazo y a ver si hablamos un día de estos!!

slv dijo...

A mi no me pasan esas cosas aunque se debe a que soy insociable ;-) motivo por el que este año preferia una casa para mi sola...

Mi opinión personal es que aunque lo que dijeses fuese incorrecto ¿se ha dado cuenta que el japones no es tu lengua nativa? o alli no se estila el beneficio de la duda.

Seguire atenta a tus evoluciones ;-)

Oscarogt dijo...

Tráete a la niña esa a españa y ya verás como acabará pidiendo al papa tu beatificación...

ánimo!!

laparca dijo...

Jacobooooooo!! Regla de oro cuando vayas al extrangero:

Nunca se usa el sarcasmo o la ironía.

Casi pareces el burlador de castilla xD Ya sabes, trata de ir con más cuidado con lo que dices, que no puedes decirla que es guapa, dile "Chiquilla, ven pacá que te voy a bajar las enagüas hasta las rodillas".

Ahora en serio, espero que se solucione eso y a ver si vas con algo más de cuidado (por lo menos hasta que domines más el idioma).

Carl Barat dijo...

Lo he leído todo. Merezco un premio.

Te advierto que si a mi me vienes con el arma en ristre te seguiré hablando aunque apoyado contra la pared.

Por lo demás, mi consejo es que la ironía no se debe utilizar nunca con gente que no conozcas muy bien.

Si hay más protestas un catanazo a tiempo y listo.

Sonambuleando (victor ogt)


Saludos

miriamvcampo dijo...

a mi esta historia ya me suena, pero por "terras da chispa".
No decaigas en tus intentos.