domingo, 2 de marzo de 2008

Aquí me encuentro porque he llegado

Bueno gente, aquí va mi primera entrada en el blog, que para llevar en Japón solo 2 días ya tengo que contar para aburrir.

Primero de nada el vuelo, que ya fue un buen jaleo, sobre todo cuando tienes sólo una hora y veinte minutos para hacer el trasbordo, y el puñetero avión de spanair sale una hora tarde; fue muy divertido correr toda el aeropuerto alemán a la carrera, ordenador y portafolios a la espalda, para llegar 1 minuto antes de que cerrasen la puerta de embarque, es decir, que lo pude coger de casualidad vamos. Una vez dentro del avión lo normal, bueno no tanto, porque el japo de mi lado, un tío simpático, se pasó el vuelo zumbándose una botella de vodka, y no era de las pequeñas. Él mismo fue quien me advirtió a la hora de la cena, que la estaba pifiando ya que me estaba tragando una especie de ensala con fideos a lo cafre, y resulta que había que echarle un liqudillo que venía en una bolsita de plástico de la que yo pasé ampliamente por supuesto, motivo por el que aquello me supo a rayos fritos. Nos dieron bien de comer, nada más despegar nos dieron unas galletillas saladas con zumito para ir abriendo boca, a eso de las 15:00 y ya poco después vino la cena: sushi, ensalada horrible, ternera con patatas y algo más que no me acuerdo y macedonia de frutas. Las próximas horas me las pasé entre sobar y ver unas pelis que nos pusieron, que me provocaban más sueño todavía; realmente solo ví íntegra la tercera, de las otras no me preguntéis porque no tengo de idea. Unas dos horas antes de ellar nos psaron el desayuno, rico rico, pancito con matequilla y mermelada, quesito fresto, cafecito, macedonia de frutas y trozos picados de tortilla francesa con patatillas. Luego llegó la hora del aterrizaje, todo muy féliz de no ser por la niña repelente de mi derecha, que no contenta con tocar las narices todo el viaje, acabó rabeando con el aroma característico que desprende, un auténtico primor.
Bueno, por hoy ya os he contado algo, mañana más, si tengo tiempo, y os cuento el periplo desde el aeropuerto hasta Tayimi, y lo gratificado que me sentí cuando, mientras esperaba la maleta, vi a una azafata japa portando un cartelillo con mi nombre, que para mi regozijo me contó que mi maleta no llegaría hasta..., más tarde. Eso ya os lo contaré en la próxima entrega del berberecho en altamar. Chau.

4 comentarios:

laparca dijo...

Si es que no lo entiendes... Lo hacen a propósito para que fortalezcas la rodilla, que saben que la tienes mal.

Lo de la niña... Ya te he dicho muchas veces que no asustes a lo niños pequeños, que luego pasa lo que pasa.

Y ahora, a pasarlo bien.

Riva dijo...

podría haber sido peor... no sé como, pero podría haber sido peor. Bueno, al menos saben/tienen una leve idea de DONDE esta tu maleta. Imaginate que hubiese sido en barajas xDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

Silvia dijo...

¡Menos mal que mañana no tengo cambio de avio y el recorrido me lo se bastante bien!

Quizas te hubiese venido bien engancharte una botella de orujo de tu tierra y pasar de la comida y la niña ;)

alberto dijo...

Vaya tela Jacobo, hoy me leo el primer día que estoy un poco liado mañana me leo el resto.

Por lo que veo dominas un poco el japonés, sobre todo para no perderte. Ya van resultando las clases con Miho. Por cierto, me dijo que te dió una pequeña formación de cómo "presentarte a una chica" jejejeje.

Hoy en ido al fisio, me ha dicho que tengo que estar unas 5 sesiones pero bien. Poco a poco.

¿Que tal tu rodilla?, he pensado que si puedes ir allí a algún médico pues aprovecha.

Saludos de Irene, Miho y Álvaro.

P.D: No te regalé lo que le dí a Esteban, se me olvidó, me cawen la leche, allí a lo mejor les gusta la fresa...

Mañana sigo escribiendo que me enrollo más que tú con los japos.

Alberto