sábado, 8 de marzo de 2008

Zoos, nunca mais

La verdad es que la culpa es mía por ir, darles el dinero de la entrada es perpetuar el problema, pero en fin, espero que el reportaje gráfico compense que no haya predicado con el ejemplo.
Los japos, los españoles y la mayor parte de la gente de este mundo ven a los zoos como un parque de atracciones, donde llevar a los niños a pasar la tarde para que no estén tocando las narices en casa, y por el otro lado, a un grupo de empresarios que ofreciendo un supuesto sevicio lúdico y culturas se ganan unas perras; pero cual es el problema , pues el tema está en la "mercancia con la que se trafica", que no es otra que seres vivos a los que se les ha secuestrado de su medio natural, condenándolos a vivir en un estado de eterna modorra en jaulas de engordamiento. Sería muy fácil por mi parte hacer la comparación, ¿qué pasaría si a cualquiera de nosotros nos hiciesen los mismo?; creo que ese argumento aunque cierto ya está demasiado manido, ya no causa en la gente el efecto de sentirse realmente en la situación, es algo asumido, de hecho creo que hasta alguien llegaría a pesar que es el estado de vida ideal, solo hay que preocuparse en que postura te quedas esta vez dormido, y poco más.
Ya que estamos hablando de animales salvajes, que ellos no tienen exactamente la misma percepción que nosotros tenemos del mundo, y su existencia está dominada por instintos, ¿qué sucede cuando los despojamos de su entorno, de su estilo de vida?; ¿qué le sudecería a un ser humano si le quitamos sus sueños, lo apartamos de su familia, de su trabajo, sus amigos, de todo lo que quiere y conoce?, ¿qué nos queda...?; lo que quedaríanon sería un ser humano, solo un carcarón vacío, nada.
La próxima vez que alguien vaya a un zoo que se haga esta pregunta, aquello que estoy viendo detrás de la alambrada o del foso, es realmente el animal que dice ser, o lo que queda de lo que antaño fue un ser salvaje, orgullo de su existencia, dichoso de vivir y morir siendo un ser libre. Reflexionad sobre ello.
Dicho esto, apoyo aquellas instituciones que recogen y cuidan de animales heridos o abandonados, que ya han perdido su entorno o han sido rechazados, incluso que por manifiesta incapacidad sean incapaces de rehabitarlos en la naturaleza. Si queréis ver a un animal de verdad, poned la segunda cadena a mediodía, aunque sea a través de la televisión, es infinitamente mejor que ver estatuas de cera en un zoologico.
Adios, salud y república.

No parecen muy felices, ¿verdad?
















3 comentarios:

laparca dijo...

¿qué pasaría si a cualquiera de nosotros nos hiciesen los mismo?

Bueno, no creo que fuera muy diferente a como vivimos nosotros.

¿qué sucede cuando los despojamos de su entorno, de su estilo de vida?; ¿qué le sudecería a un ser humano si le quitamos sus sueños, lo apartamos de su familia, de su trabajo, sus amigos, de todo lo que quiere y conoce?, ¿qué nos queda...?

La vida actual en la ciudad, especialmente para los informáticos (me ha dado la vena reivindicativa) es exactamente eso. El trabajo te aparta de la familia, los empresarios queman y machacan tus ilusiones y con las horas extra no puedes ver a tus amigos...

Irene dijo...

Hola Jacobo, a mi tampoco me gustan los zoos, pero me imagino que todos hemos ido alguna vez, así que todos somos culpables de que existan...
Aunque los animales no tienen sentimientos y viven por instintos (que nosotros sepamos), el hecho de estar encerrados fuera de su hábitat les produce estrés, lo que influye en su salud, de ahí que tengan todos esa carilla de tristes. La pena es que una vez que llevan tanto tiempo encerrados, si se les libera posiblemente mueran, así que casi mejor que continuen allí. Es una pena, la verdad.

Por lo demás, decirte que me alegro de que estés muy bien en Japón, ya verás cómo disfrutas de muchas cosas. Sigue escribiendo, que me gusta mucho leer tus anécdotas.

Un beso!

La mujer imaginaria dijo...

Pués yo estoy contigo... no me gustan los zoos, pero es que además debo de ser la única persona del universo que se hacía la enferma el día que había excursión al zoo en el colegio. No he ido nunca a uno, y no pienso hacerlo nunca por la tristeza de lo que representan. Podría quedar pastelero, y podeis llamarme sentimetal si quereis, pero creo que los animales tienen sentimientos... FLAC (Frente de liberación de animales en cautividad)